La Validación del Gemelo Digital en Agricultura: Optimización del Riego y la Fertilización
La tecnología de gemelo digital está revolucionando la gestión agrícola, permitiendo una programación precisa del riego y la fertilización en cultivos hortícolas, ya sea al aire libre o en invernadero. Esta herramienta simula las interacciones entre el suelo, la planta y la atmósfera, ajustando la aplicación del agua para evitar desperdicios y mejorar la eficiencia hídrica.
Simulación Inteligente del Riego
Uno de los principales beneficios del gemelo digital es la capacidad de modelar el contenido de humedad en el suelo, estableciendo estrategias que optimizan el uso del agua. Además, considera la calidad inicial del recurso hídrico, evitando excesos o carencias en su aplicación y promoviendo una gestión sustentable.
Fertilización Nitrogenada de Precisión
En cuanto a la fertilización, el gemelo digital simula el crecimiento del cultivo y la acumulación de nitrógeno en la planta, generando recomendaciones personalizadas sobre fertilizantes. Este análisis incorpora factores clave como la mineralización de la materia orgánica y la carga de nitrógeno aportada por el agua de riego, asegurando una nutrición equilibrada y eficiente para cada tipo de cultivo.
Hacia una Agricultura Más Eficiente
Gracias a esta tecnología, los agricultores pueden ajustar sus estrategias de riego y fertilización con base en datos precisos, reduciendo costos y minimizando el impacto ambiental. La validación del gemelo digital es un paso hacia una agricultura más sostenible y productiva, donde los recursos se utilizan de manera inteligente y efectiva.
Diego Intrigiolo, Investigador del Centro de investigaciones sobre desertificación (CIDE-CSIC-UV-GVA)
Agricultura Inteligente: Gemelos Digitales y Sostenibilidad
La integración de indicadores de sostenibilidad en los gemelos digitales está transformando la gestión agrícola, permitiendo optimizar la productividad sin comprometer el medioambiente. Esta tecnología no solo ajusta la cantidad de agua aplicada, sino que también simula escenarios futuros basados en cambios de temperatura, humedad y pluviometría, lo que ayuda a determinar dosis precisas de riego y fertilización.
Eficiencia Hídrica y Huella Ambiental
Los gemelos digitales trabajan con tres bloques fundamentales de indicadores:
1️⃣ Eficiencia en el uso del agua, asegurando que la cantidad aplicada sea realmente aprovechada por las plantas.
2️⃣ Huella hídrica y huella de carbono, midiendo cuántos kilos de producto se generan por litro de agua usada y evaluando el impacto ambiental de la actividad agrícola.
3️⃣ Salud del nexo suelo-planta-agua, utilizando sensores terrestres, imágenes satelitales y drones para prever dosis exactas de agua y mejorar la sostenibilidad del cultivo.
La inteligencia artificial y el big data permiten que este modelo se adapte a grandes, medianas y pequeñas explotaciones agrícolas, logrando una gestión más eficiente en un contexto donde el acceso al agua es cada vez más limitado.
Con estos avances, la agricultura se encamina hacia un futuro más productivo, sostenible e inteligente.
Diego Varela, Catedrático de la Universidad de Almería
Viabilidad de la Inteligencia Agronómica: Claves para una Gestión Eficiente
La inteligencia agronómica está revolucionando la gestión del riego y la fertilización en la agricultura. Su estabilización se basa en dos aspectos fundamentales: la partición de responsabilidad entre prescripción y ejecución, y la portabilidad de datos para optimizar decisiones en distintos escenarios agronómicos.
Partición de Responsabilidad en el Riego
La automatización del riego, apoyada en un gemelo digital y la plataforma IrriDesk, genera recomendaciones precisas. Sin embargo, el programador de riego (Edge) mantiene el control, pudiendo aceptar o rechazar la prescripción según las necesidades diarias de la finca, como la aplicación de tratamientos de fertilización.
Portabilidad de Datos para Mayor Eficiencia
La información de sensores instalados en una explotación puede extrapolarse a otras parcelas con patrones similares. Esta infraestructura colectiva es esencial para comunidades de regantes, donde sensores de algunas fincas pueden prescribir dosis de riego a otras sin acceso a estos dispositivos.
Gracias al avance de la inteligencia artificial y el big data, la agricultura se encamina hacia una gestión más sostenible y precisa, optimizando el uso de recursos y mejorando la productividad.

